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. El Régimen de Insolvencia

La Insolvencia en Colombia es una figura normativa que surge como alternativa para los empresarios y comerciantes, así como para las personas naturales no comerciantes, que se enfrentan a la mora en el pago de sus obligaciones. Es una protección normativa dada al deudor que por causas particulares se ve envuelto en un revés económico, que tiene como finalidad la consecución de un acuerdo sobre el plan de pagos con los acreedores, previendo la suspensión de los procesos ejecutivos que se adelanten contra el patrimonio de los deudores. En lo que sigue haremos una breve exposición de las generalidades de la Insolvencia en Colombia.

Régimen de Insolvencia Empresarial

El Régimen de Insolvencia dedicado a los empresarios, busca que por intermedio de procesos de Reorganización o Liquidación se proteja el crédito y se recupere la empresa como fuente de explotación económica y de trabajo.

A este tipo de insolvencia se pueden acoger aquellas compañías o personas naturales comerciantes que se encuentren en Cesación de Pagos, es decir, que hayan incumplido el pago de sus obligaciones, contraídas en desarrollo de su actividad, a dos o más acreedores por más de 90 días, ó tenga por lo menos dos demandas ejecutivas presentadas por dos o más acreedores, lo anterior siempre y cuando el valor de las obligaciones represente no menos del 10% del pasivo total a su cargo, o así mismo, cuando el empresario acredite que se encuentra en Incapacidad de Pago Inminente.

En estos procesos tienen competencia la Superintendencia de Sociedades y/o el Juez Civil del Circuito y se adelantará en única instancia. Su inicio lo podrá solicitar ya sea el respectivo deudor, o uno o varios de los acreedores, también podrá hacerse de oficio por la autoridad competente. Este proceso podrá adelantarse directamente o por intermedio de apoderado.

Una vez sea iniciado el proceso de insolvencia no podrá realizarse una nueva demanda de ejecución o cualquier otro proceso de cobro contra el empresario deudor, por lo que los procesos que se estén adelantando se incorporarán al trámite.

El deudor tendrá que presentar durante la negociación un proyecto en cual se proponga alternativas de pago de conformidad con la prelación y grados de crédito de cada uno de los acreedores, en donde manifieste sus activos y pasivos, para que sea discutida, modificada y/o aprobada. En caso de no prosperar la negociación, o de hacerlo y ser incumplido los términos del acuerdo, entonces procederá la Liquidación Judicial.

Régimen de Insolvencia de Persona Natural No Comerciante

El Código General del Proceso contiene la normativa aplicable a las personas naturales no comerciantes que podrán acogerse al proceso de insolvencia cuando se encuentre en cesación de pagos, esto es, cuando ya sea como deudor o garante, la persona incumpla dos o más obligaciones a favor de dos o más acreedores por más de 90 días o cuando tenga en su contra dos o más procesos ejecutivos o de jurisdicción coactiva, siempre que el valor porcentual de las obligaciones representen no menos del 50% del pasivo total a su cargo.

Este tipo de solicitudes podrán ser conocidos por los Centros de Conciliación o Notarías del lugar de domicilio del deudor, quien podrá realizar directamente o por intermedio de apoderado la solicitud la cual deberá se acompañada con un informe indicando las causas que lo llevaron a la cesación de pagos, la propuesta de negociación de sus obligaciones, la relación de los acreedores, una relación completa de sus bienes, un listado de los procesos judiciales o actuaciones administrativas de carácter patrimonial que se adelanten por o en contra de este, el monto de los recursos disponibles para el pago de las obligaciones descontando las gastos necesarios para su subsistencia y la de las personas a su cargo, entre otros.

Una vez sea aceptada la solicitud para el proceso de Insolvencia de Persona Natural no Comerciante, los efectos serán la imposibilidad de que nuevos procesos ejecutivos, restitutorios y/o de jurisdicción coactiva inicien, así como la suspensión de los procesos en curso.

El término del que se dispondrá para adelantar las negociaciones de deudas es de 60 días, tiempo que podrá ser prorrogado hasta 30 días más por solicitud conjunta del deudor y cualquiera de los acreedores.

De llegarse a un acuerdo de pago, el deudor dispondrá de hasta cinco años para el cumplimiento del compromiso alcanzado, a excepción de aquellas obligaciones que previo al inicio de la conciliación de insolvencia se haya pactado a un término mayor, tiempo en el cual los procesos de ejecución y restitución en curso continuarán suspendidos hasta tanto no se verifique el cumplimiento o incumplimiento del pago

Finalmente, de haber sido declarado el fracaso de la conciliación o dado el incumplimiento de lo acordado, el conciliador remitirá de manera inmediata las diligencia al juez civil de conocimiento para que decrete la apertura de la Liquidación Patrimonial.

Conclusión:

La Insolvencia, ya sea para empresarios o para personas naturales comerciantes y no comerciantes, es un “salvavidas” para los deudores que por intermedio de esta figura normativa pueden recuperar y conservar su patrimonio llegando a acuerdos de pago que pueden beneficiarlo a él y a sus acreedores.

Si bien el proceso para acogerse a la normatividad que rige  este “régimen de insolvencia” puede hacerse directamente, tiene un proceso, unos conceptos y unos presupuestos legales especializados que, sugerimos, sean abordados por expertos en la materia. INGENIO ASESORES, conformado por abogados, contadores y financieros, estudia los mejores términos en que pueden iniciarse estos procesos para personas naturales y jurídicas, manejando el tema con acreedores y buscando la satisfacción del objetivo propuesto. Escríbanos a contacto@ingenioasesores.co.